
| El vóley peruano renace de sus cenizas |
| escrito por Leyla Chihuan | |
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Mejor no se puede cerrar una temporada. Ahora no solo las chicas le regalan una medalla más a nuestro país: los chicos del vóley también lo hacen. Eso demuestra una sola cosa: que los hombres también pueden.
Se cumplieron los objetivos. Las chicas tuvieron éxito en dos de tres: la clasificación al Mundial 2010 y el oro bolivariano. Queda como tarea para la futura selección recuperar el segundo puesto sudamericano, algo difícil, pero que –con el sacrificio de siempre– no es imposible. Los chicos están en un momento de gloria también. Recuperar el tiempo perdido y mal invertido será duro, pero pueden lograrlo siguiendo la pauta fundamental de este año: puro sacrificio. Sería muy bueno tomar conciencia de cómo se consiguieron esos títulos. Somos un grupo de gente que se entrega en cuerpo y alma por sus colores y nadie lo puede negar. Vendrán tiempos mejores, de eso no tengo dudas. Parece que el vóley renace de sus cenizas. El pasado fue bueno, pero lo que queremos decir ahora con nuestras acciones es que no todo tiempo pasado fue mejor. El Perú tiene futuro y mucho trabajo por hacer. Siempre digo y me repito que en este deporte estamos acostumbrados a hacer de lo poco mucho, pero un poco más de todos y esto será aún mucho mejor. Necesitamos abrir más puertas. Los resultados están y no será difícil conseguir algo más, pero es preciso que todos nos pongamos la camiseta. Estas medallas sirven para llenarnos de orgullo. Y qué mejor manera de demostrarlo que acompañando al equipo este sábado en el Mariscal Cáceres. Sus palmas, señores, serán el mejor estímulo. |