
| Raffaella Camet: “Me da un poco de roche que la gente me reconozca” |
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Si
sus lágrimas al final del partido contra Brasil conmovieron a los
presentes en el coliseo Dibós, su belleza, clase y entrega conquistaron
el corazón de todos los peruanos, que en una semana convirtieron a Raffaella Camet
en una de sus engreídas del equipo de voleibol de menores, dirigido por
Hernán Artieda, que jugará por derecho propio el Mundial de la
categoría el próximo año en México, al haber logrado el subcampeonato
sudamericano disputado en Lima. ‘Raffa’, como conocen a la espigada
matadora nacional y que cumplirá 16 años la próxima semana, siente que
su vida ha dado un giro de 180 grados pese a que no se logró el ansiado
título, como confiesa a BRAVO en la comodidad de su casa en La Molina,
donde nos recibió.
"De
hecho es bueno que todo el mundo te conozca, pero también te sientes
más presionada cuando ves que la gente espera más de ti, da un poco de
roche. Fue importante haber llegado en silencio al Sudamericano, porque
a veces se crean muchas expectativas. Duele perder la final en tu casa,
pero luego te das cuenta que las diferencias con Brasil son abismales,
ya que ellas tienen más recursos", afirma Raffaella,
que el año pasado fue invitada a jugar el Mundial de Menores, con
apenas 14 años; y aunque aquella vez jugó pocos minutos, acumuló una
valiosa experiencia que espera plasmarla en el 2009 cuando le toque
jugar –esta vez como titular indiscutible– en tierras aztecas.
"Recuerdo que entré en cuatro partidos y el primero fue contra
Alemania. Luego jugué contra México, Puerto Rico y República
Dominicana, y creo que se pudo hacer más para terminar entre las
mejores ocho selecciones. Ahora hay que prepararnos con más tiempo. He
jugado en varias posiciones (el Sudamericano lo jugó en posición 2,
como opuesta), pero yo prefiero jugar de 4, es donde me siento más
cómoda". ¿Y cómo nació su pasión por el deporte de la net alta?, preguntamos. "A los diez años empecé a jugar, luego jugué en Sporting Cristal y así llegué a la selección. Ahora me han llamado a la de juveniles que irá a Bolivia para el Sudamericano, pero aún no sé si iré", apunta la menor de los tres hijos del matrimonio Camet-Bertello. Su madre, Isabella, integró la selección peruana de básquetbol a mediados de los 70’, y su padre, Juan, es un fanático del fútbol y últimamente del frontón. Ambos siempre la apoyaron en todas sus decisiones y alentaron su pasión por el voley. La pintura ocupa parte del escaso tiempo libre que le deja los duros entrenamientos y sus clases en el colegio Roosevelt de La Molina, donde cursa con excelentes calificaciones el décimo grado (en el sistema americano). Y aunque aún no sabe qué profesión elegirá en el 2011 cuando termine el colegio, ella prefiere concentrarse en disfrutar el momento. "Hay que vivir la vida y gozarla. Aún no tengo enamorado, pero disfruto mucho con mi familia y mis amigos. Ahora debo ponerme al día en el colegio porque estas dos últimas semanas estuve concentrada con la selección, y ojalá que nos apoyen para realizar una buena preparación", agrega finalmente. Voces de sus padres "La idea de los polos con el número 14 con el que juega ‘Raffa’ fue de mi hija Mariale. Acá todos somos sus fans y siempre estamos alentándola". Juan Camet Padre "El año pasado la acompañamos al Mundial de México y comprobamos las enormes diferencias que hay con las otras selecciones". Isabella Bertello Madre |